De "La Gastronomía de José Soler".

 

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El "Rincon de don Antonio Llorens".

Del "Blog"... "Gastronomía Alicantina"...

"Almendros en flor en Alicante"... Pintor Xavier Soler Llorca...

 

     Artículos de Opinión...

 

     Introducción de José Ignacio Agatángelo Soler Díaz...

    "El jueves 26 de julio de 2007, acudimos unos cuantos médicos de Alcoy y Elda a una comida "de trabajo", al restaurante "Seis Perlas", en "El Campello", población costera de la provincia de Alicante, invitados por un laboratorio de farmacia que comercializa el Clopidogrel®... Y, allí, pude conocer a Antonio Llorens, que trabaja en este restaurante. Pero que además de trabajar allí, resulta que le encanta la Gastronomía, y escribe artículos de opinión sobre la misma.

Restaurante "Seis Perlas", en "El Campello". Provincia de Alicante. España.

 

    Allí comimos, unos... "lubina a la sal", otros... "arroz de pescado, con all-i-oli"... y yo, me comí una "langosta a la plancha". Me apeteció la langosta cuando la vi en el acuario habilitado en el restaurante al lado de nuestra mesa.

 

 

    La langosta no es precisamente un "plato", que esté excesivamente sabroso, no en este restaurante sino en cualquiera. Yo particularmente prefiero el bogavante, pero el "europeo", no el "canadiense", empleándose ésta última variedad, más a menudo, para hacer el "arroz con bogavante".

 

"Existen variedades diferentes de bogavante y por ello es adecuado conocerlas para poder diferenciar unas de otras. Son dos las especies que están más al alcance de los consumidores y se conocen como bogavante "europeo", y bogavante "canadiense" o "americano".
El bogavante europeo es el más apreciado de los dos y se captura en las costas atlánticas, en Gran Bretaña y en Noruega. La manera de identificarlo es observar su color que es azul violáceo o a veces verdoso. En cambio el canadiense o americano es de color más rojizo, y su tamaño es mayor. Se llama así porque se pesca en las costas orientales de América del Norte. Éste último tiene una carne menos sabrosa y fina que el europeo y por eso se vende a menor precio..".

 

     Habitualmente la langosta se suele cocer en agua de mar, o bien hacerla a la plancha, pero con éste último método se corre el riesgo de que quede un poco "sequita". Pero aún hay otro método más de cocción que es el que les voy a explicar a continuación... y es simplemente "asarla al horno".

      Se coge la langosta, y se parte "en vivo" longitudinalmente en dos mitades, cuidando de hacerlo encima de un "bool" para así recoger los líquidos que caigan de su interior. Ponemos las dos mitades en una fuente de horno, con su cáscara tocando el fondo de la fuente. Le podemos agregar una "nuez" de mantequilla, el líquido que tenemos en el "bool";  una "pizca" de sal marina gruesa (...también hay gente que añade 1 "poco" de vino blanco seco). La introducimos en el horno (...previamente calentado a 180º Celsius... y, con el gratinador y ventilador en marcha), y asamos durante unos 10 a 15 minutos, dependiendo éste tiempo del tamaño de la langosta, estando siempre mejores los ejemplares de pequeño tamaño, pero... ¡sin pasarse de pequeñajas!...".

 

      Bien... pues, después de comer estuve hablando con Antonio Llorens, y me dijo que el viernes saldría un artículo suyo en el periódico Información de Alicante, y es éste artículo el que transcribimos aquí abajo, inaugurando un apartado en ésta página Web, de posibles y sucesivos "Artículos Gastronómicos de don Antonio Llorens"...

 

      Pueden, también, visitar su "Blog"... "Gastronomía Alicantina"...

   

 

     

    

     Comer en el "Camino de Santiago"...

     "El peregrino recorre, a través de sabores, olores y gustos, el trayecto que une Navarra con Galicia...".

 

       "El Camino de Santiago es, para todas las personas que lo recorren, una experiencia única. El "Camino" puede ser personalizado de la manera que queramos, y es ahí donde reside gran parte de su atractivo y cómo no, tiene su versión gastronómica que es la que a nosotros nos incumbe aunque no podemos olvidar todas su otras facetas como la cultural, la lúdica, la espiritual, o la turística.

       La gastronomía va unida al "Camino" en un lazo de sabores, de olores y gustos. Históricamente, el Camino de Santiago fue una vía de entrada de nuevos y variados productos que venían de la Europa medieval. La proliferación en su trazado de hospitales para peregrinos, de las primeras hosterías españolas y de gran cantidad de monasterios, hizo que las costumbres culinarias se adaptasen a los nuevos tiempos y a los nuevos visitantes. No es por casualidad que la "Gastronomía del Norte" cultive y elabore sus productos de una manera muy similar a como se hacía en Europa, tampoco es casualidad que nuestras primeras referencias en el mundo del vino estén en la Rioja o en la Ribera del Duero, donde el "Camino" vive parte de sus etapas.

      Muchas veces hablamos de la "Cultura Gastronómica" ya que gastronomía, historia y cultura, forman una unión. En el Camino de Santiago esa unión se convierte en realidad y el buen comer y el buen beber son el hilo narrador de una bella poesía de placeres.

      El "Camino" se abre al caminante, al viajero o al peregrino desde Navarra, y a través de sus guisos nos lleva hasta la deliciosa Galicia. En Navarra los colores otoñales se tornan en apetencias de sabrosos platos de huerta y de río. Desde Roncesvalles hasta la Rioja los pequeños caseríos, los cogedores pueblos del "Camino" o la espectacular Pamplona ofrecen al cansado caminante regocijo y alimento. El "arte del buen comer" encuentra en esta comunidad un equilibrio merecido entre sus deliciosas materias primas y en la rica y variada elaboración. Encontramos productos de las riveras de sus ríos, la alcachofa, los pimientos, los cogollos, los cardos, los guisantes y sus famosas "pochas", todos ellos una calidad inmejorable y elaborada desde los métodos tradicionales a los modos más vanguardistas. En sus ríos nacen y crecen las truchas que junto con el jamón dan nombre a un plato tan conocido como la "trucha de Navarra". En la infinidad de pastos que atraviesa el "Camino" pacen en quietud las terneras navarras que están presentes en cualquier celebración con sus exquisitas carnes preparadas en la multitud de asadores que encontramos en nuestro caminar. Los productos lácteos también son un referente en nuestra ruta gastronómica y Navarra nos ofrece sus dos grandes quesos: el Roncal, y el famoso queso Idiazábal, también con su rica leche preparan unas espectaculares "cuajadas".

       En Navarra, todos estos manjares pueden ser regados con sus maravillosos caldos tanto sus tintos jóvenes y de crianzas, como los rosa brillante.

       Con el espíritu triste por abandonar tierras navarras, encontramos la alegría de los campos de viñedos de la fértil Rioja. Durante el "Camino" descubrimos los sabores primarios de sus deliciosas frutas, de sus hortalizas, de sus carnes y de sus guisos. Las "patatas a la riojana" son una explosión de sabores de huerta y matanza. No debemos pasar por alto al visitar Logroño dedicar nuestro asueto a pasear y degustar los vinos y las tapas de la calle Laurel, donde encontraremos un abanico de sabores que harán de nuestra visita a la Rioja un placer a recordar.

       Después de nuestro particular recorrido entre las tierras de Navarra y de la Rioja, nuestro "Camino" sigue con paso firme, y con esperanzas renovadas.

       Después de visitar el Parador Nacional de Santo Domingo de la Calzada, abandonamos las tierras de campos verdes y frondosos, para ir descubriendo parajes más llanos y con horizontes inmensos.

        La "Gastronomía Castellana" nos propone un abanico de nuevas sensaciones. Su oferta se basa en platos fuertes y recios donde la cuchara es el instrumento conductor de sabores y olores. En Burgos degustamos su "olla podrida" compuesta por lentejas, caparrones, alubias rojas y carnes tanto de vaca como de cerdo. En estas tierras castellanas los asados son inmejorables y sus embutidos son el fiel reflejo de una cultura gastronómica con gran tradición en la matanza. La morcilla de Burgos su claro ejemplo. De Burgos no podemos obviar sus famosos quesos frescos, tomados sin cocinar o como ingrediente de deliciosos platos o de apetitosas ensaladas.

       Seguimos nuestro "Camino" entre campos de moras y llanuras inmensas hacia las tierras palentinas. En Carrión de los Condes nos deleitamos con la "chanfaina", una especie de guiso de verduras cocidas, comemos sus "pistos" y saboreamos el cerdo en todas su variedades.

       El caminante con su estómago agradecido continúa su andar rumbo a León no sin antes aliviar su garganta con ricos caldos tintos de un sabor muy especial. En tierras leonesas nos esperan un sinfín de emociones y placeres por descubrir. Los cangrejos de río son el principio de un prometedor "Camino". La apicultura aporta una amplia variedad de mieles con las que se elaboran exquisitos postres y dulces típicos.

      

       El "botillo" que es un manjar sublime, se elabora como un embutido a base de carne de cerdo adobada y se come guisado acompañado de patatas y berzas.

       En León, no se debe dejar de visitar su "Barrio Húmedo", donde a nuestra bebida acompañará una deliciosa tapa. Entre ellas cobra gran importancia la "cecina".

       Astorga que aparece en el "Camino" como un oasis en nuestra ruta gastronómica, toda ella invita al caminante a parar y disfrutar. Desde sus ricos embutidos, sus fresquísimas verduras, hasta sus inimitables "mantecadas". Debemos destacar, de una manera muy especial, el plato típico de Astorga y uno de los más afamados de la "Gastronomía Española", que es el "cocido Maragato". Su particularidad reside tanto en la manera en la que se toma como por sus ingredientes. Primero se come la carne, después nos servirán el relleno junto con las verduras, para finalmente deleitarnos con una suculenta y espesa sopa de fideos.

       Galicia es nuestra etapa final, en la que la tristeza por el término de nuestro "Camino" se ve recompensada con una algarabía de sabores del monte y del mar. Nuestro esfuerzo ha valido la pena y nuestros cansados estómagos se nutren de lo mejor de las tierras gallegas como premio para nuestra alma y nuestro espíritu...".   

       ¡Buen "Camino"!...

 

Antonio Llorens.

Del "Blog"..."Gastronomía Alicantina".

 

 

 

      "De Tapeo en Hogueras"...

      Artículo de Antonio Llorens.

     Periódico Información de Alicante.

 

     "La fiesta del fuego vuelve a nuestra ciudad con su desbordante derroche de alegría, pólvora, fuego y pasión. Alicante entero arde en pasiones y el bullicio se convierte en un susurro de buenos momentos. Vuelven las deseadas hogueras y con ellas todo un cúmulo de sensaciones y emociones contenidas durante el largo año fogueril.

      Es tiempo de cosechar los frutos del arduo trabajo anual y disfrutar del esfuerzo común, pero también es el tiempo de las comidas y las cenas acompañados de nuestros buenos amigos, es tiempo de recuperar y gozar con la sana y saludable costumbre del aperitivo, es el tiempo propicio e idóneo para recorrer los innumerables establecimientos gastronómicos de nuestra ciudad. En los barrios, en el centro o en las afueras un sinfín de buenos y abnegados profesionales abren de para en par sus establecimientos, su trabajo y sus corazones, para compartir con todos nosotros estos momentos de fiesta, alegría y fuego. Llega el tiempo donde el buen comer y el buen beber encuentra su mejor momento; la fiesta del fuego se convierte en una auténtica fiesta para nuestros sentidos y nuestros paladares.

      Todo el panorama gastronómico alicantino se viste de gala, durante estos días especialmente, para ofrecernos todo un suculento y amplio repertorio de platos tradicionales y vanguardistas, con la calidad de unas materias primas autóctonas y rebosantes de frescura. Cocinas de otras regiones también nos ofrecen un singular abanico de propuestas que harán que nuestro mundo de sensaciones gastronómicas en hogueras alcance toda su plenitud.

      El mundo de la hostelería y la restauración alicantina vive durante las Hogueras su momento cumbre anual y y derrochan pasión, sentimiento y trabajo para poder ofrecernos todo un mosaico de saberes y sabores gastronómicos. De las ricas huertas alicantinas y de su comarca llegan a nuestra ciudad las tan esperadas "brevas", rebosantes y llenas de sabor y aroma. Deliciosa verduras, frutas de temporada, las espectaculares "peritas de San Juan", tomates dulces y puros o habas tiernísimas, llenaran nuestras mesas de sabores y olores puros de nuestra variada y viva huerta alicantina. Los maestros artesanos trabajan sin descanso para llenar nuestros bares y nuestras barras de las deliciosas "cocas amb tonyina" ("cocas con atún") que no pueden faltar en ninguno de nuestros banquetes fogueriles. carnes y embutidos de primera, los guisados tradicionales, las "olletas" y los mejores arroces nos acompañan estos días en nuestra agradable travesía gastronómica y fogueril.

      De nuestro mar disfrutaremos de los mejores mariscos, el pescado fresco y de temporada, el calamar de potera, las ricas canaillas, las deliciosas y dulces quisquillas, la frescura viva de nuestra gamba roja o los pescados de bahía.

       Las Hogueras nos permiten unir y disfrutar de la pasión por el fuego, el derroche de la amistad, el placer de la mesa y el goce de la buena gastronomía alicantina.

       ¡Buen provecho y buenas Hogueras!...

 

 

Foto extraída del Blog Alicante / Alacant siempre.

 

 

Antonio Llorens.

Del "Blog"..."Gastronomía Alicantina".

 

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